Biblia Platense (Straubinger)
Salmos 1
1¡Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni pone el pie en el camino de los pecadores, ni entre los burladores toma asiento, 2mas tiene su deleite en la Ley del Señor, y en ella medita día y noche! 3Es como un árbol plantado junto a ríos de agua, que a su tiempo dará fruto y cuyas hojas no se marchitan; todo cuanto hiciere prosperará. 4No así los malvados, no así. Ellos son como paja que el viento desparrama. 5Por eso en el juicio no estarán en pie los malvados, ni los pecadores en la reunión de los justos. 6Porque el camino de los justos lo cuida Yahvé, y el camino de los malvados tiene mal fin.