Saltar al contenido principal

Biblia Platense (Straubinger)

Salmos 29

1Salmo-cántico para la dedicación de la casa de David. 2Yo te alabo, Yahvé, porque me libraste y no dejaste que a costa mía se alegraran mis enemigos. 3Yahvé, Dios mío, clamé a Ti, y me sanaste. 4Tú, Yahvé, sacaste mi vida del sepulcro; me sacaste de entre los que descienden a la fosa. 5Cantad himnos a Yahvé vosotros sus santos, dad gracias al Nombre de Su santidad. 6Porque su enojo dura un instante, mas su benevolencia es por toda la vida, como el llanto viene al anochecer y con la aurora vuelve la alegría. 7Me decía yo en mi presunción: “Nunca me pasará nada”; 8pues Tú, oh Yahvé, en tu benevolencia, me habías prestado honor y poderío; mas apenas escondiste tu rostro, quedé conturbado. 9Clamé a Ti, oh Yahvé, e imploré la misericordia de mi Dios: 10“¿Qué beneficio se obtendrá con mi sangre, cuando yo descienda a la fosa? ¿Acaso te alabará el polvo, o proclamará tu fidelidad?” 11Me oyó Yahvé y tuvo compasión de mí; Yahvé vino en mi socorro. 12Convertiste en danza mi llanto desataste mi cilicio y me ceñiste de alegría, 13para que mi alma te cante himnos sin cesar. ¡Oh Yahvé, Dios mío, te alabaré eternamente!

Cargando mapa…