Biblia Platense (Straubinger)
Salmos 45
1Al maestro de coro. De los hijos de Coré. Al-Alamoth (para voces de soprano). Cántico. 2Dios es para nosotros refugio y fortaleza; mucho ha probado ser nuestro auxiliador en las tribulaciones. 3Por eso no tememos si la tierra vacila y los montes son precipitados al mar. 4Bramen y espumen sus aguas, sacúdanse a su ímpetu los montes. Yahvé de los ejércitos está con nosotros; nuestro alcázar es el Dios de Jacob. 5Los brazos del río alegran la ciudad de Dios, la santa morada del Altísimo. 6Dios está en medio de ella, no será conmovida; Dios la protegerá desde que apunte el día. 7Agítanse las naciones, caen los reinos; Él hace oír su voz, la tierra tiembla. 8Yahvé de los ejércitos está con nosotros; nuestro alcázar es el Dios de Jacob. 9Venid y ved las obras de Yahvé, las maravillas que ha hecho sobre la tierra. 10Cómo hace cesar las guerras hasta los confines del orbe, cómo quiebra el arco y hace trizas la lanza, y echa los escudos al fuego. 11“Basta ya; sabed que Yo soy Dios, sublime entre las naciones, excelso sobre la tierra.” 12Yahvé de los ejércitos está con nosotros; nuestro alcázar es el Dios de Jacob.