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Biblia Platense (Straubinger)

Sabiduría 11

1La misma dirigió sus pasos bajo el gobierno del santo profeta. 2Viajaron por desiertos inhabitados, y acamparon en lugares yermos. 3Hicieron frente a sus enemigos, y se vengaron de sus contrarios. 4Tuvieron sed, y te invocaron, y les fue dada agua de una altísima peña, y refrigerio a su sed de una dura piedra. 5Por tanto, en lo mismo que fueron castigados sus enemigos, cuando les faltó el agua para beber, los hijos de Israel se gozaban por tenerla en abundancia; 6y por eso cuando a aquellos les faltó, recibieron estos tan singular beneficio. 7Porque realmente a los malvados les diste a beber sangre humana, en vez de las aguas del perenne río. 8Y cuando perecían estos, en pena de haber hecho morir a los niños, diste a los tuyos agua abundante contra toda esperanza; 9demostrando por la sed, que hubo entonces, cómo ensalzabas a los tuyos, y hacías perecer a sus contrarios. 10Pues viéndose ellos puestos a prueba, y afligidos, bien que con misericordia, echaron de ver cómo los impíos eran atormentados y castigados con indignación. 11Verdaderamente que a los unos los probaste como padre que amonesta; mas a los otros los pusiste en juicio, y los condenaste como rey inexorable, 12siendo atormentados igualmente, en ausencia y en presencia. 13Porque eran castigados con doble pesar y llanto, y con la memoria de las cosas pasadas. 14Pues al oír que era bien para los otros lo que para ellos había sido tormento, conocieron la mano del Señor, asombrados del éxito de los sucesos. 15Así fue que a aquel de quien en aquella inhumana exposición se mofaban, como de un desechado, al fin de los sucesos le miraban con admiración, habiendo ellos padecido una sed, bien diferente de la de los justos. 16Y en castigo de las ideas locas de su iniquidad, según las cuales algunos, desviados, adoraban mudas serpientes, y viles bestias, Tú enviaste contra ellos para vengarte una muchedumbre de animales estúpidos, 17a fin de que conociesen cómo por aquellas cosas en que uno peca, por esas mismas es atormentado. 18No porque tu mano omnipotente, que creó al mundo de una materia nunca vista, no pudiera enviar contra ellos multitud de osos y de feroces leones, 19o fieras de una nueva especie desconocida, llenas de furor, que respirasen llamas de fuego, o despidiesen una negra humareda, o arrojasen por los ojos espantosas centellas, 20que no solamente con sus mordeduras hubieran podido exterminarlos, sino aun con la sola vista hacerlos morir de espanto. 21Pero aun sin nada de todo esto, con un solo aliento podían ser muertos, perseguidos de sus propios crímenes, y disipados por un soplo de tu potencia; mas Tú dispones todas las cosas con medida, número y peso. 22Porque Tú solo tienes siempre a mano el sumo poder. ¿Quién puede resistir a la fuerza de tu brazo? 23El mundo todo es delante de Ti como un granito en la balanza, y como una gota de rocío que por la mañana desciende sobre la tierra. 24Pero Tú tienes misericordia de todos, por lo mismo que todo lo puedes, y disimulas los pecados de los hombres, a fin de que hagan penitencia; 25porque Tú amas todo cuanto tiene ser, y nada aborreces de todo lo que has hecho; que si alguna cosa aborrecieras, nunca la hubieras ordenado ni hecho. 26¿Cómo podría durar alguna cosa, si Tú no quisieses? ¿Ni cómo conservarse nada sin orden tuya? 27Pero Tú eres indulgente para con todas las cosas, porque tuyas son, oh Señor, amador de las almas.

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