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Sión

Dónde se sitúa Sión en el mapa y los 143 versículos donde aparece, en orden bíblico y con enlace al capítulo completo.

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Punto marcado en el mapa
Jerusalem
Coordenadas
31.7767, 35.2342
Menciones
143 menciones

Las coordenadas y la identificación moderna proceden del atlas abierto de OpenBible.info. En regiones, pueblos y accidentes extensos no hay una identificación: el punto marcado sólo sitúa la zona en el mapa, y no señala ni un lugar concreto ni sus límites.

Pasajes donde aparece

Se muestran 120 de 143 versículos, en orden bíblico.

2 Samuel

  • 2 Samuel 5,7

    Sin embargo David se apoderó de la fortaleza de Sión, que es la ciudad de David,

1 Reyes

  • 1 Reyes 8,1

    Entonces Salomón reunió alrededor suyo, en Jerusalén, a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a los príncipes de las familias de los hijos de Israel, para trasladar el Arca de la Alianza de Yahvé, desde la ciudad de David, que es Sión.

2 Reyes

  • 2 Reyes 19,21

    He aquí el oráculo que Yahvé ha pronunciado contra él: “Te desprecia, te escarnece la virgen, hija de Sión; la hija de Jerusalén menea tras ti su cabeza.

1 Crónicas

  • 1 Crónicas 11,5

    Y decían los habitantes de Jebús a David: “No podrás entrar aquí.” Pero David tomó la fortaleza de Sión, que es la ciudad de David;

2 Crónicas

  • 2 Crónicas 5,2

    Entonces Salomón reunió en Jerusalén a todos los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a los príncipes de las casas paternas de los hijos de Israel, para trasladar el Arca de la Alianza de Yahvé desde la Ciudad de David, que es Sión.

Salmos

  • Salmos 2,6

    “Pues bien, soy Yo quien he constituido a mi Rey sobre Sión, mi santo monte.”

  • Salmos 9,11

    Y los que conocieron tu nombre confiarán en Ti, pues Tú no abandonas, Yahvé, a los que te buscan.

  • Salmos 9,14

    Yahvé se apiadó de mí viendo la aflicción que me causan mis enemigos, y me ha sacado de los umbrales de la muerte,

  • Salmos 20,2

    Oh Yahvé, de tu poder se goza el rey, y está lleno de alegría por tu auxilio.

  • Salmos 48,12

    Los sepulcros son sus mansiones para siempre, sus moradas de generación en generación, por más que hayan dado a las tierras sus nombres.

  • Salmos 50,2

    Cuando después que pecó con Betsabee, se llegó a él Natán.

  • Salmos 53,6

    Mirad, ya viene Dios en mi socorro; el Señor sostiene mi vida.

  • Salmos 65,1

    Al maestro de coro. Cántico. Salmo.

  • Salmos 76,2

    Mi voz sube hacia Dios y clama; mi voz va hasta Dios para que me oiga.

  • Salmos 84,5

    Restáuranos, oh Dios, Salvador nuestro; aparta de nosotros tu indignación.

  • Salmos 84,7

    ¿No volverás Tú a darnos vida, para que tu pueblo se alegre en Ti?

  • Salmos 87,2

    Yahvé, Dios de mi salud, día y noche clamo en tu presencia.

  • Salmos 87,5

    Me cuentan entre los que bajan a la tumba; he venido a ser como un hombre inválido,

  • Salmos 97,8

    Batan palmas los ríos, y los montes a una salten de gozo

  • Salmos 99,2

    Aclamad a Yahvé, tierras todas, servid a Yahvé con alegría, llegaos a su presencia con exultación.

  • Salmos 102,13

    Como un padre que se apiada de sus hijos, así Yahvé se compadece de los que le temen.

  • Salmos 102,16

    Apenas le roza el viento, y ya no existe; y ni siquiera se conoce el espacio que ocupó.

  • Salmos 102,21

    Bendecid a Yahvé todos sus ejércitos, ministros suyos que hacéis su voluntad.

  • Salmos 110,2

    Grandes son las obras de Yahvé: escudríñenlas los que las disfrutan.

  • Salmos 126,1

    Cántico gradual. De Salomón. Si Yahvé no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen. Si Yahvé no guarda la ciudad, el centinela se desvela en vano.

  • Salmos 128,5

    Retrocedan confundidos cuantos odian a Sión.

  • Salmos 129,5

    Espero en Yahvé, mi alma confía en su palabra. Aguardando está

  • Salmos 133,3

    Desde Sión te bendiga Yahvé, el que hizo el cielo y la tierra.

  • Salmos 134,3

    Alabad a Yah porque es un Señor bueno; cantad salmos a su Nombre, porque es suave.

  • Salmos 135,21

    y dio en herencia su tierra, porque su misericordia es para siempre;

  • Salmos 137,1

    De David. Quiero celebrarte, Yahvé, con todo mi corazón, porque oíste las palabras de mi boca; quiero cantarte delante de los reyes.

  • Salmos 137,3

    El día en que (te) invoqué Tú me oíste y multiplicaste la fuerza en mi alma.

  • Salmos 146,10

    Él no se deleita en el vigor del caballo, ni le agradan los músculos del hombre.

  • Salmos 149,2

    Alégrese Israel en su Hacedor, y los hijos de Sión regocíjense en su Rey.

Cantar de los Cantares

  • Cantar de los Cantares 3,11

    Salid, oh hijas de Sión, a contemplar al rey Salomón con la corona que le tejió su madre en el día de sus desposorios, el día del gozo de su corazón.

Isaías

  • Isaías 1,8

    Y la hija de Sión queda como cabaña de viña, como choza de melonar, como ciudad sitiada.

  • Isaías 1,27

    Sión será redimida con justicia, y sus convertidos, con equidad.

  • Isaías 2,3

    Y llegarán muchos pueblos y dirán: “¡Venid, subamos al monte de Yahvé, a la Casa del Dios de Jacob! Él nos enseñará sus caminos, e iremos por sus sendas”; pues de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Yahvé.

  • Isaías 3,16

    Y dijo Yahvé: “Por cuanto las hijas de Sión son tan altivas y andan con el cuello erguido y guiñando los ojos, y caminan meneando el cuerpo al son de las ajorcas de sus pies,

  • Isaías 3,17

    por eso el Señor raerá la cabeza de las hijas de Sión, y Yahvé descubrirá sus vergüenzas.

  • Isaías 3,26

    Se lamentarán las puertas de (Sión) y estarán de luto; y ella, desolada, se sentará en tierra.

  • Isaías 4,3

    Entonces los restos de Sión y los que quedaren en Jerusalén, serán llamados santos: todos los que están inscritos para la vida en Jerusalén.

  • Isaías 4,4

    Cuando el Señor haya lavado la inmundicia de las hijas de Sión, y limpiado a Jerusalén de la sangre que está en ella, mediante espíritu de juicio y espíritu de fuego,

  • Isaías 10,24

    Por lo cual así dice el Señor, Yahvé de los ejércitos: “Pueblo mío, que habitas en Sión, no temas al asirio, que (ahora) te hiere con la vara y levanta contra ti su bastón a la manera de Egipto;

  • Isaías 10,32

    Hoy todavía hace alto en Nob, y levanta la mano contra el monte de la hija de Sión, contra el monte de Jerusalén.

  • Isaías 12,6

    Prorrumpe en júbilo y canta, oh moradora de Sión; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.”

  • Isaías 14,32

    ¿Qué respuesta se da, pues, a los embajadores de las naciones? “Que Yahvé ha fundado a Sión, y que en ella se refugiarán los pobres de su pueblo.”

  • Isaías 16,1

    Enviad los corderos al dominador del país, desde Sela, desde el desierto, al monte de la hija de Sión.

  • Isaías 28,16

    Por eso, así dice el Señor Yahvé: “He aquí que pondré en Sión por fundamento una piedra, piedra probada, piedra angular preciosa, sólidamente asentada; el que confía (en ella) no necesita huir.

  • Isaías 30,19

    Porque tú, oh pueblo de Sión, que habitas en Jerusalén, no llorarás más; a la voz de tu clamor tendrá Él compasión de ti; tan pronto como te oyere, te responderá.

  • Isaías 31,9

    Espantados se escaparán sus jefes, y despavoridos abandonarán sus príncipes la bandera. Oráculo de Yahvé que tiene su fuego en Sión, y su horno en Jerusalén.

  • Isaías 33,5

    Excelso es Yahvé, pues habita en lo alto, llena a Sión de rectitud y justicia.

  • Isaías 33,6

    Habrá seguridad en tus tiempos riqueza de salvación, sabiduría y ciencia; y el temor de Yahvé será tu tesoro.

  • Isaías 33,14

    Tiemblan los pecadores en Sión, temblor se ha apoderado de los impíos. ¿Quién de nosotros podrá habitar en el fuego devorador? ¿Quién de nosotros podrá morar entre llamas eternas?

  • Isaías 33,20

    Mira a Sión, la ciudad de nuestras fiestas; vean tus ojos a Jerusalén, la morada tranquila, el Tabernáculo que no será removido, y cuyas estacas no serán arrancadas jamás; no se romperá ninguna de sus cuerdas.

  • Isaías 33,24

    No dirá más el habitante: “Estoy enfermo”, pues el pueblo que vive allí, recibirá el perdón de la iniquidad.

  • Isaías 34,8

    Porque es día de desquite para Yahvé, año de venganza por la causa de Sión.

  • Isaías 35,10

    y los rescatados de Yahvé volverán; vendrán a Sión cantando; y regocijo eterno coronará sus cabezas. Alegría y gozo será su suerte, y huirán el dolor y el llanto.

  • Isaías 37,22

    y he aquí el oráculo que Yahvé ha pronunciado contra él: Te desprecia, se ríe de ti la virgen, hija de Sión, detrás de ti menea su cabeza la hija de Jerusalén.

  • Isaías 40,9

    Oh Sión, anunciadora de buenas noticias, súbete a un monte alto, oh Jerusalén, heraldo de alegres nuevas, levanta con fuerza tu voz. Levántala, no temas. Di a las ciudades de Judá: “¡He ahí a vuestro Dios!

  • Isaías 41,27

    Yo soy el primero que anuncié a Sión: “Helos aquí”, y mandé a Jerusalén un portador de buenas nuevas.

  • Isaías 46,13

    Yo hago venir mi justicia, que no está lejos, y mi salvación que no tardará. Yo pondré en Sión la salud, y mi gloria en Israel.

  • Isaías 49,14

    Dijo Sión: “Yahvé me ha abandonado, el Señor se ha olvidado de mí.”

  • Isaías 51,3

    así Yahvé consolará a Sión, consolará todas sus ruinas y convertirá su desierto en paraíso, y su soledad en jardín de Yahvé, donde habrá gozo y alegría, alabanza y voz de júbilo.

  • Isaías 51,11

    Volverán los rescatados de Yahvé; con cantos de júbilo entrarán en Sión, coronada la cabeza con alegría eterna. El gozo y la alegría serán su heredad, y huirán el dolor y el llanto.

  • Isaías 51,16

    Yo he puesto mis palabras en tu boca, y te he cobijado bajo la sombra de mi mano, para plantar cielos y fundar una tierra, y para decir a Sión: “Tú eres mi pueblo.”

  • Isaías 52,1

    ¡Despierta, despierta, vístete de tu fortaleza, oh Sión; viste tus vestiduras de gala, oh Jerusalén, ciudad santa! pues el incircunciso y el inmundo ya no volverán a entrar en ti.

  • Isaías 52,2

    ¡Sacúdete el polvo, levántate, toma asiento, oh Jerusalén; desata las ligaduras de tu cuello, oh cautiva, hija de Sión!

  • Isaías 52,7

    Cuan hermosos sobre los montes los pies del mensajero de albricias, que trae la buena nueva de la paz, que anuncia felicidad y pregona la salvación; diciendo a Sión: “Reina tu Dios.”

  • Isaías 52,8

    (Se oye) la voz de tus atalayas; alzan el grito y prorrumpen en cánticos todos, porque con sus propios ojos ven el retorno de Yahvé a Sión.

  • Isaías 59,20

    Vendrá como Libertador de Sión, para (redimir) a los de Jacob que se conviertan del pecado, dice Yahvé.

  • Isaías 60,14

    Vendrán a ti, encorvados, los hijos de los que te humillaron, y se postrarán a las plantas de tus pies todos los que te despreciaron; y te llamarán “Ciudad de Yahvé”, “Sión del Santo de Israel”.

  • Isaías 61,3

    y alegrar a los que lloran en Sión; para darles una diadema en lugar de ceniza, el óleo de gozo en vez de tristeza y un manto de gloria en lugar del espíritu de abatimiento; y serán llamados encinas de justicia, plantadas por Yahvé para gloria suya.

  • Isaías 62,1

    A causa de Sión no puedo callar, y por amor de Jerusalén no buscaré descanso; hasta que salga, cual luz, su justicia, y brille, cual antorcha, su salvación.

  • Isaías 62,11

    He aquí lo que Yahvé ha pregonado hasta las extremidades de la tierra: “Decid a la hija de Sión: «Mira que viene tu Salvador, mira cómo trae consigo su galardón, y delante de él va su recompensa.»

  • Isaías 64,10

    Tus ciudades santas se han convertido en desierto; Sión es un yermo, Jerusalén se halla asolada.

  • Isaías 66,8

    ¿Quién oyó jamás cosa tal? ¿Quién vio cosa semejante? ¿Un país se hace acaso en un día? ¿O nace una nación de una vez? Pues antes de sentir los dolores Sión dio a luz a sus hijos.

Jeremías

  • Jeremías 3,14

    Convertíos, hijos rebeldes, dice Yahvé, porque Yo soy vuestro Esposo y os tomaré, uno de cada ciudad, y dos de cada estirpe, y os traeré a Sión.

  • Jeremías 4,6

    ¡Alzad un estandarte, (para huir) a Sión, apresuraos, y no os detengáis! pues voy a traer desde el norte un mal y gran desolación.

  • Jeremías 4,30

    Y tú, ¿qué harás, oh desolada? Aunque te vistas de púrpura, aunque te cubras con adornos de oro, y te pintes los ojos con antimonio; en vano te embellecerás; tus amantes te desprecian, buscan tu vida.

  • Jeremías 4,31

    Oigo gritos como de parturienta, gemidos como de la que por primera vez da a luz; es la voz de la hija de Sion, que lanza ayes y extiende sus manos: “¡Ay de mí! desfallece mi alma a causa de la mortandad.”

  • Jeremías 6,2

    La hija de Sión es semejante a un prado lozano;

  • Jeremías 6,23

    empuña el arco y el venablo, es cruel y no se apiada; su voz es como el bramido del mar. Vienen montados sobre caballos, listos para luchar como un solo hombre, contra ti, oh hija de Sión.”

  • Jeremías 8,19

    Oigo la voz de la hija de mi pueblo que grita desde una tierra remota: “¿Por ventura Yahvé no está más en Sión? ¿No está ya en ella su Rey?” “¿Por qué me provocaron con sus ídolos, con diosas extrañas?”

  • Jeremías 9,19

    Porque voz de llanto se oye desde Sión: “¡Cómo hemos sido desolados! Cubiertos de vergüenza dejamos el país porque han derribado nuestras casas.”

  • Jeremías 14,19

    ¿Has rechazado del todo a Judá? ¿Aborrece tu alma a Sión? ¿Por qué nos has herido de muerte? Esperábamos la paz, y no hay bien; el tiempo de restablecernos y no hay más que espanto.

  • Jeremías 26,18

    Miqueas de Moréset, que profetizaba en tiempo de Ezequías, rey de Judá, habló a todo el pueblo de Judá, diciendo: “Así dice Yahvé de los ejércitos: Sión será arada como un campo, y Jerusalén vendrá a ser un montón de escombros, y la colina del Templo un monte selvoso.”

  • Jeremías 30,12

    Porque así dice Yahvé: Tu llaga es incurable, y sin remedio tu herida.

  • Jeremías 30,17

    Pues yo cicatrizaré tu llaga y curaré tus heridas, dice Yahvé; porque te han llamado la «Desechada»; «esta es aquella Sión, por la cual nadie ya pregunta».

  • Jeremías 31,6

    Porque tiempo vendrá en que los atalayas clamarán sobre los montes de Efraím: «¡Levantaos y subamos a Sión, a Yahvé, nuestro Dios!»

  • Jeremías 31,12

    Vendrán y exaltarán sobre las alturas de Sión, y concurrirán a los bienes de Yahvé, al trigo, al vino, al aceite, a las crías de ovejas y de vacas; y será su alma como jardín regado, y no padecerán ya necesidades.

  • Jeremías 50,5

    Preguntarán por el camino de Sión, dirigiendo hacia allá sus rostros, (y diciendo): «Vamos y liguémonos con Yahvé en alianza eterna, que nunca será borrada.»

  • Jeremías 50,28

    Se oye la voz de fugitivos que escapan de la tierra de Babel, para anunciar en Sión la venganza de Yahvé, nuestro Dios, la venganza de su Templo.

  • Jeremías 51,10

    Yahvé ha manifestado nuestra justicia; venid, y narremos en Sión la obra de Yahvé, Dios nuestro.”

  • Jeremías 51,24

    Pero retribuiré ante vuestros ojos a Babel y a todos los habitantes de Caldea, todo el mal que hicieron a Sión —oráculo de Yahvé.

  • Jeremías 51,35

    “¡Recaiga sobre Babel la violencia que he sufrido en mi carne”, dice la habitadora de Sión; “¡y mi sangre sobre los habitantes de Caldea!”, dice Jerusalén.

Lamentaciones

  • Lamentaciones 1,4

    Los caminos de Sión están de luto, pues no hay quien venga a las fiestas. En ruinas todas sus puertas, gimiendo sus sacerdotes, desoladas sus vírgenes, y ella llena de amargura.

  • Lamentaciones 1,6

    Ha perdido la hija de Sión toda su hermosura; sus príncipes son como carneros que no hallan pasto, y marchan sin fuerza delante del perseguidor.

  • Lamentaciones 1,17

    Sión extiende las manos, sin que haya quien la consuele; Yahvé dio una orden a los enemigos que rodeasen a Jacob; Jerusalén ha venido a ser para ellos un objeto de abominación.

  • Lamentaciones 2,1

    ¡Cómo el Señor en su ira ha oscurecido a la hija de Sión! ¡Cómo precipitó del cielo a la tierra la gloria de Israel, y en el día de su cólera se olvidó del escabel de sus pies!

  • Lamentaciones 2,4

    Entesó su arco como enemigo, extendió su diestra cual adversario, y destruyó cuanto era de bello aspecto; en el pabellón de la hija de Sión derramó como fuego su ira.

  • Lamentaciones 2,6

    Ha devastado su tabernáculo como la choza de un huerto; ha destruido su Santuario; Yahvé ha borrado en Sión las fiestas y los sábados; y en el ardor de su ira ha despreciado al rey y al sacerdote.

  • Lamentaciones 2,8

    Determinó Yahvé destruir la muralla de la hija de Sión, extendió el cordel, y no retiró su mano de la destrucción, envolvió en luto el antemural y el muro, que languidecen juntos.

  • Lamentaciones 2,9

    Sus puertas se han hundido en el suelo; destruyó y quebrantó sus cerrojos; su rey y sus príncipes están entre los gentiles; ya no hay Ley, y sus profetas no tienen visiones de Yahvé.

  • Lamentaciones 2,10

    Sentados en tierra callan los ancianos de la hija de Sión; se cubren la cabeza de ceniza y se visten de cilicio; inclinan a tierra sus cabezas las vírgenes de Jerusalén.

  • Lamentaciones 2,13

    ¿Qué puedo decirte, y a quién compararte, hija de Jerusalén? ¿A quién te asemejaré, para consolarte, oh virgen, hija de Sión? Grande como el mar es tu llaga, ¿quién podrá curarte?

  • Lamentaciones 2,18

    Su corazón clama por auxilio al Señor: ¡Oh muro de la hija de Sión, derrama, cual torrente, tus lágrimas noche y día; no te concedas descanso; ni reposen las niñas de tus ojos.

  • Lamentaciones 4,2

    Los nobles hijos de Sión, estimados como oro puro, ¡cómo son tenidos por vasos de barro, obra de manos de alfarero!

  • Lamentaciones 4,11

    Yahvé ha apurado su furor, derramando su ardiente ira; encendió en Sión un fuego que ha devorado sus fundamentos.

  • Lamentaciones 4,22

    Hija de Sión, tiene su término tu iniquidad; Él no volverá a llevarte al cautiverio; pero castigará tu iniquidad, oh hija de Edom, pondrá al descubierto tus pecados.

  • Lamentaciones 5,11

    Deshonraron a las mujeres en Sión, a las vírgenes en las ciudades de Judá.

Joel

  • Joel 2,1

    Tocad la trompeta en Sión, dad la voz de alarma en mi santo monte. Tiemblen los moradores todos de la tierra, porque viene el día de Yahvé; ya está cerca.

  • Joel 2,15

    Tocad la trompeta en Sión, promulgad un ayuno, convocad una solemne asamblea.

  • Joel 2,23

    Saltad de gozo, hijos de Sión, y regocijaos en Yahvé, vuestro Dios; porque Él os dará al Maestro de la justicia; y hará caer sobre vosotros las lluvias, la lluvia temprana y la tardía, como anteriormente.

  • Joel 3,16

    Yahvé ruge desde Sión, y desde Jerusalén hace oír su voz; y tiemblan el cielo y la tierra. Mas Yahvé es el refugio de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel.

  • Joel 3,17

    Entonces conoceréis que Yo soy Yahvé, vuestro Dios, que habito en Sión, mi santo monte. Jerusalén será santa, y ya no pasarán por ella los extraños.

  • Joel 3,21

    Y Yo vengaré la sangre de ellos, que no había sido vengada. Y Yahvé morará en Sión.

Amós

  • Amós 1,2

    Dijo: “Ruge Yahvé desde Sión, desde Jerusalén hace oír su voz; estarán de luto los pastos de los pastores, y se secará la cumbre del Carmelo.”

  • Amós 6,1

    ¡Ay de los que viven tranquilos m Sión y confiados en el monte de Samaria, los magnates del primero de los pueblos, a los cuales acude la casa de Israel!

Miqueas

  • Miqueas 1,13

    ¡Ata al carro el corcel, oh moradora de Laquís! Origen de pecado fue ella para la casa de Sión, pues en ti se han hallado las prevaricaciones de Israel.

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